7/14/2004

Sólo cumplirá cuatro de los 12 años de condena menor violador y asesino

Alicante, Esp. 14 Jul.- El titular del juzgado de menores número 2 de Alicante ha condenado a 12 años de internamiento en régimen cerrado a un menor de 14 años por asesinar y agredir sexualmente a una niña de 13 el pasado mes de abril en Orihuela (Alicante), pero cumplirá cuatro en virtud de la Ley del Menor.
Según la sentencia, el menor, de origen alemán y residente en la zona, ha sido considerado como autor de un delito de asesinato y dos de agresión sexual penados cada uno con 4 años de internamiento.
Sin embargo, en virtud de la Ley del Menor, el condenado "no podrá cumplir más de 4 años de internamiento terapéutico cerrado, seguido de 3 años de libertad vigilada", indica la sentencia.
Los hechos ocurrieron el pasado 2 de abril en la urbanización Playa Flamenca de la costa de Orihuela, cuando la joven, de nacionalidad noruega, salió de su domicilio con una mochila a las 7.10 horas para coger el autobús escolar en la calle Nicolás de Busi.
Cerca de la parada se encontró con el condenado, compañero de su instituto, quien la abordó y empleó "la fuerza necesaria para arrastrarla" hasta un descampado, detrás de una nave de material de construcción.
El juez considera probado que la víctima se resistió porque se le cayó la mochila en el trayecto, así como por los golpes que recibió del agresor.
Una vez que la trasladó a ese lugar, el menor le bajó los pantalones y la ropa interior y, tras ponerse un preservativo, la violó en dos ocasiones anal y vaginalmente.
Entre los hechos probados consta que la menor había tratado de defenderse y que, por ello, sufrió varios hematomas en varios sitios del cuerpo.
La sentencia señala que cuando la menor se quedó sin fuerzas, el agresor "la cogió del cuello con las manos y la estranguló causándole la muerte" para, posteriormente, arrastrarla unos metros y colocarla bajo un sofá abandonado del citado descampado y marcharse a casa de sus abuelos.
El juez indica que después, cuando paseaba a su perro, se acordó de que había dejado el preservativo junto al cadáver por lo que, con el fin de destruir dicha prueba, regresó al lugar aunque no logró hallarlo.
Los técnicos consideran que el joven condenado pertenece a una familia económicamente estable y con una formación cultural óptima, aunque experimenta sentimientos de ira y es irritable cuando se le provoca.
Además, destacan la "frialdad" demostrada durante la vista, aunque en los momentos finales rompió esta actitud con "tenues lágrimas" y pidiendo perdón, aunque más por "su temor ante las consecuencias judiciales que pudieran tener sus actos que por un sincero arrepentimiento".
Los especialistas también pusieron de relieve la "sangre fría" que le permitió marcharse a sacar a su perro después de cometer el crimen.

EFE

No hay comentarios.: